Cada domingo salgo a andar, y cada domingo me quedo más fascinada de lo que veo.
Aún faltan unos días para que le demos la bienvenida a la primavera, pero .... los almendros ya están en todo su esplendor. Con colores preciosos. Y regalándonos tanta belleza.
La naturaleza nos muestra cosas como estas, cosas bellas, y con un valor incalculable, algo que como no nos concienciemos, nuestras próximas generaciones no conocerán.
Los nidos de oruga inundan los pinos que se abran a los lados de nuestro camino.
Y en mitad de la nada, de un bosquecito, de un sitio precioso para desconectar nos encontramos esta cabaña preciosa. Bien cuidada, quizás tenga un dueño.
Y rematamos deleitándonos con esta preciosa piña
Y mientras yo ... prosigo con mis paseos !!! Te espero por aquí.